Salud emocional y salud física:
Nuestro sistema nervioso está formado por dos divisiones que funcionan de forma opuesta para regular las funciones de nuestro cuerpo: el sistema simpático y el sistema parasimpático.
El sistema simpático es el encargado de preparar nuestro cuerpo para la acción, activando la respuesta de «lucha o huida» cuando percibimos un peligro o estrés. Esto nos permite reaccionar rápidamente para protegernos.
El sistema parasimpático, por otro lado, promueve la calma y la recuperación, ayudando a nuestro cuerpo a relajarse y regresar a un estado de equilibrio.
Juntos, estos dos sistemas mantienen nuestro equilibrio fisiológico, activándose uno u otro según las circunstancias. La respuesta de “lucha o huida”, es un mecanismo primitivo que se activa cuando nuestro cuerpo percibe un riesgo, ya sea físico o emocional. Un ejemplo sería cuando realmente nos encontramos en peligro de ser atacados por un animal, entonces rápidamente decidimos si podemos luchar o huir para salvar nuestra vida. Si bien ahora no somos atacados por animales frecuentemente, nuestro cuerpo aún reacciona de la misma forma cuando experimentamos algún tipo de presión o stress que nuestro cuerpo lo interpreta como un peligro.
Cuando esto sucede, nuestro cuerpo se prepara físicamente para actuar, aumentando la presión arterial, acelerando la respiración y preparando nuestros músculos para la acción. Esto nos permite responder de manera rápida y efectiva ante la situación.
Un ejemplo real de la vida diaria sería, te encuentras frente a un auditorio para dar por primera vez, una conferencia. Internamente tu cuerpo intuye como un riesgo para ti, por ello tu corazón se acelera, tus músculos se tensan y dejas de sentir hambre. Este es tu sistema simpático actuando. Luego, cuando acaba la conferencia y te sientas a descansar, tu respiración se calma, tu ritmo cardiaco disminuye y el hambre regresa. Esto es tu sistema parasimpático actuando.
El problema se genera cuando te encuentras en un estado de stress continuo, tu sistema simpático asume que estas en peligro y esta listo para la acción, si el stress continúa por largos periodos de tiempo, tu salud se ve afectada impactando en tu bienestar. Entre los efectos adversos que puedes estar experimentando estarían el estrés crónico, problemas cardiovasculares como la presión alta, accidentes cerebrovasculares, fatiga y agotamiento, problemas estomacales recurrentes, ansiedad, depresión, insomnio y muchas otras.
Si has estado experimentando alguno de estos problemas, es importante el poder descubrir la causa para que tu sistema simpático se encuentre alterado y luego trabajar en buscar un equilibrio.
Para ampliar este tema, tomaremos en cuenta también la Teoria Polyvagal que nos explica los tres estados en que nos podemos encontrar:
1) Estado de estar seguro y socialmente comprometido, calmado, relajado y estar en un estado de sanación. Algo muy importante de notar es que nuestro cuerpo puede sanar si se encuentra en este estado.
2) Estado de pelear o correr. Este es un estado primitivo y estamos listos para la acción. Y luego hay un estado de mayor stress o excitación y es el
3) Estado de congelamiento o respuesta de apagado. Aquí es donde tratamos de protegernos esperando no ser vistos o algo así como una muerte falsa.
Nos podemos activar en una escalada, es decir pasar de un estado de estar seguros a un estado de pelear o correr y luego a un estado de congelamiento. El descenso ocurre de la misma forma.
Y hay muchas emociones asociadas en cada estado. Para saber en qué estado te encuentras, puedes ver qué tipo de emociones estás experimentando. La forma en que nos vemos a nosotros mismos y la forma en que vemos el mundo está fuertemente impactado por el estado en que nos encontramos. Por ejemplo, si estamos con personas que nos activan, si estamos en el estado 2 o 3, respondemos rápidamente, discutimos, nos enojamos, al estar en un estado calmo respondemos más tranquilos y puede ser que ellos nos respondan desde ese lugar también.
Cambiando nuestro estado puede ser que no cambie nuestra vida, pero va tener un impacto significativo en muchas cosas que son parte de nuestra vida.
La terapia de Coaching Sanador te permite trabajar en el caso en que te encuentres en un estado de pelear o correr o de congelamiento, para que puedas llegar a un estado de calma y de sanación. Entre los detonadores mas comunes para encontrarte en un estado de pelear o correr, o en un estado de congelamiento, se encuentran el stress y los traumas. El stress puede ser de tipo intenso -demandas y presiones del pasado reciente, o de una demanda y presión anticipada de un futuro cercano, o crónico si es constante y persiste por un periodo extenso de tiempo.
En el caso de los traumas, estos pueden ser el Trauma con T mayúscula, si son eventos super traumáticos como abuso físico, abuso sexual, divorcio, perdida de un familiar o trauma con t minúscula, cuando se trata del impacto del día a día en nuestra vida, que viene del resentimiento de no ser vistos o tomados en cuenta, o de no ser protegidos como niños, o de ser emocionalmente ignorados como adultos. No necesitamos tener traumas grandes para que nos afecte en nuestra vida. Los pequeños traumas nos impactan de igual o mayor forma.
¿Listo para recuperar tu tranquilidad? Agenda tu consulta y comencemos tu proceso de transformación.
📱 WhatsApp: (+591) 678-69968
📍 Calle Aliguata, Santa Cruz – Bolivia | 🌐 Atención también disponible online.


